El anuncio de la candidatura de Oscar Iván Zuluaga movió algunas fichas dentro del Centro Democrático. Algunos precandidatos como María del Rosario Guerra, Carlos Felipe Mejía o Paola Holguín dieron un paso al costado. Sin embargo, la candidatura de María Fernanda Cabal, ganando apoyos dentro de la colectividad uribista mientras continua su recorrido por el país y su agenda internacional.
Los dos precandidatos del uribismo mantienen una cercana amistad a pesar de ser competencia directa de cara a las elecciones del próximo año, han compartido eventos sociales en múltiples ocasiones y hasta ahora compartían bando en las toldas del uribismo.
Cabal respaldó la candidatura de Zuluaga en 2014, desde que su nombre fue presentado, lo promovió para las elecciones de 2018, e incluso le pidió hace unos pocos meses lanzar su candidatura, previo al Paro Nacional y al impulso ciudadano que recibió la candidatura de María Fernanda Cabal por su firmeza y coherencia.
Hoy, sin embargo, parecen estar en orillas opuestas dentro de su Partido, que se debate entre la Derecha que representa la senadora Cabal y las posturas de centro y centro derecha que se reúnen alrededor de la candidatura de Zuluaga. Mientras María Fernanda Cabal busca representar a las bases conservadoras del uribismo, dentro de las que muchos se encuentran descontentos frente al desempeño del Gobierno y el aparente abandono de las banderas que lo llevaron al Palacio de Nariño, con una agenda coherente y basada en la recuperación de la esencia del Partido, Oscar Iván Zuluaga apuesta por hacer acercamiento con los congresistas más cercanos al Gobierno e impulsa una agenda basada en la moderación y la búsqueda de consensos.
Se espera que en las próximas semanas se definan las reglas de selección del candidato del Centro Democrático, quien estará llamado a buscar una alianza más amplia para enfrentar a la izquierda en 2022.

