Las autoridades de Guayaquil, Ecuador, están en alerta ante la posible llegada del fentanilo, un opiáceo extremadamente potente que ha causado estragos en diferentes partes del mundo. La preocupación aumenta a medida que se detectan síntomas alarmantes en consumidores de drogas que podrían estar mezcladas con este peligroso opioide sintético.
El fentanilo, conocido por ser hasta 100 veces más potente que la morfina y la heroína, ha causado una epidemia de sobredosis en diversas regiones. Ahora, en Guayaquil, se han registrado casos alarmantes relacionados con el consumo de esta peligrosa sustancia.
Además del fentanilo, se ha mencionado la existencia de una droga conocida como ‘H’, que contiene cantidades mínimas de heroína mezcladas con otras sustancias y que es altamente adictiva, especialmente entre los jóvenes.
🇪🇨 | ALERTA EN ECUADOR: Autoridades temen que el fentanilo ya esté circulando en el país.
Una persona en Guayaquil presenta síntomas relacionados al consumo del fentanilo.
Las autoridades comienzan a detectar síntomas en consumidores de otras drogas que podrían estar siendo… pic.twitter.com/TOk1IkmFZP
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) September 3, 2023
Uno de los desafíos clave que enfrenta Guayaquil es la falta de una institución estatal que supervise la trazabilidad de las mezclas de drogas circulantes en la ciudad. Además, la escasez de centros de tratamiento y personal especializado agrava la situación.
Los síntomas observados en algunos consumidores incluyen dolores corporales intensos y prolongados, lo que sugiere la posibilidad de que las drogas estén siendo mezcladas con fentanilo, un poderoso sedante. El fentanilo, que suele utilizarse como anestesia en su presentación clínica, se ha vuelto accesible en las calles en forma de polvo, gotas o ampollas a precios bajos.
La combinación de fentanilo con estimulantes como la cocaína puede tener consecuencias graves, como paro cardiorrespiratorio, falla renal o hepática. La falta de un “antídoto” como la naloxona, utilizada para revertir sobredosis de opioides, es una preocupación adicional en Guayaquil.
La psiquiatra Julieta Sagñay ha solicitado la creación de una institución que realice un seguimiento de las drogas circulantes y se consumen en la ciudad, ya que actualmente no existe una entidad encargada de verificar los componentes químicos de estas sustancias. Además, la falta de personal especializado y la ausencia de más centros de tratamiento y desintoxicación autorizados son preocupaciones adicionales.
El director de Salud del Municipio de Guayaquil, Juan Carlos González, ha instado al Gobierno Nacional a tomar medidas preventivas y a establecer más centros de tratamiento y desintoxicación autorizados para abordar esta creciente amenaza para la salud pública en Guayaquil. Los centros de tratamiento municipales actualmente disponibles podrían resultar insuficientes para hacer frente a esta crisis emergente.



