El entusiasmo del Presidente De la Espriella con la Orinoquía que Minagricultura tiene que volver realidad

El entusiasmo del Presidente De la Espriella con la Orinoquía que Minagricultura tiene que volver realidad

Los Sarmiento y Santo Domingo ya han invertido allí, también los Menonitas y grupos brasileros, además, El Tigre prometió volverlo el Mato Grosso colombiano

Son varios los grandes grupos empresariales que le han apostado a la Orinoquía desde hace casi veinte años. Fue en el primer gobierno de Álvaro Uribe cuando la política de seguridad democrática empezó a dar resultados que empresarios se la jugaron más a fondo en una región con gran potencial agro industrial. 

Luis Carlos Sarmiento Angulo se le metió de lleno a partir del 2006 y durante cinco años realizó inversiones agrícola a través de Corficolombiana. La Organización Pajonales,  opera 4.157 hectáreas en Meta destinadas al cultivo y procesamiento de caucho natural, dentro de un proyecto de 10.240 hectáreas gestionado junto con Mavalle, encargada de operar, explotar y mantener sosteniblemente las plantaciones. Con otra de sus empresas, Unipalma administra 5.305 hectáreas de palma de aceite ubicadas entre Cumaral (Meta) y Paratebueno (Cundinamarca). Cultivos que gracias a su captura de carbono permiten la obtención de compensaciones avaladas en mercados internacionales.

Planta de Biomasa en Villanueva
La planta de biomasa forestal en Villanueva, Casanare, es la más grande del país, produce más de 200 GWh de energía renovable al año

Santo Domingo, liderado por Alejandro Santo Domingo, inició la adquisición y arrendamiento de tierras en Meta y Vichada hacia mediados de 2010 para la siembra masiva de maíz y soya. Las dificultades logísticas, costos de adecuación y trabas legales llevaron a reducir gran parte de los cultivos a principios de 2014.

El grupo redirigió sus inversiones al sector energético, a través de Valorem y su filial Refocosta (Refoenergy). En 2018 compraron EcoEnergía para construir una planta de generación eléctrica a partir de biomasa en Puerto Carreño (inaugurada en 2021) y otra de 25 MW en Villanueva, Casanare, que comenzó operaciones en octubre de 2025.

Sin embargo hubo otros empresarios, que se adelantaron en su apuesta por la altillanura. El bumangués Jaime Liévano al frente de Agropecuaria Aliar. A comienzos de siglo, en 2001, inició un modelo de producción con cultivos de maíz y soya en el Meta orientados a la alimentación animal, con el objetivo de consolidar la empresa porcina más grande del país.

Álvaro Uribe en Agropecuaria Aliar
Jaime Liévano y los especialistas agrícolas le muestran al entonces presidente Álvaro Uribe cultivos de Soya y Maíz con los que inició Agropecuaria Aliar

El proyecto pensado a lo grande abarcaba desde la producción del alimento para los animales hasta la comercialización de cárnicos empacados. La iniciativa recibió el respaldo del entonces presidente Álvaro Uribe, entre cuyos programas estaba el respaldo mediante incentivos tributarios a grandes inversiones en el sector rural y en la altillanura como una forma de desarrollo enfocada a la seguridad alimentaria y la competitividad. En la recta final de su segundo gobierno, el  24 de junio de 2008, viajó al municipio de Puerto Gaitán a inaugurar la planta de beneficio y sacrificio porcino, que pasaría a ser conocida por su marca comercial, La Fazenda.

Con el tiempo, la estructura accionaria de Agrodecuaria Aliar se diversificó. En 2007, el Grupo Bios (que tiene sus cimientos en la compañía antioqueña Contegral) ingresó como accionista y se ha convertido en el mayoritario con un 40 % de participación.


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La Fazenda es hoy uno de los proyectos agroindustriales más grandes del país, que abarca adecuación de suelos, siembra de maíz y soya, plantas de semillas, planta de almacenamiento, secamiento y concentrados, producción de cerdos, ganado bovino lechero, plantas de sacrificio, desposte y embutidos, transporte y comercialización. Sus ventas en el año 2025 fueron de $ 1.078.471 millones.

El ganado fue la apuesta del banquero Gabriel Jaramillo Sanit quien después de una carrera exitosa de 37 años el sector financieron en el 2014 volcó su energía en los Llanos Orientales y con asesoría de Banco Mundial y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en la Hacienda San José en el Vichada, ha logrado el montaje de un hato modelo de ganadería sostenible de razas como Nelore. La hacienda de más de 14.000 hectáreas es reconocida como la más innovadora del Vichada.

Gabriel Jaramillo
Gabriel Jaramillo fundador de la Hacienda San José en Vichada donde ha logrado un modelo de ganadería con razas como Nelore

Por la misma época, entre  2014 y 2016 aterrizó en la zona rural de Puerto Gaitán una primera gran colonia de la iglesia Menonita  procedente de Chihuahua (México). Llegaron 30 familias y ahora son cerca de 900 personas las  que poseen y administran más ce 30.000 hectáreas dedicadas al cultivo a gran escala de soya, arroz y maíz, productos que venden a empresas como grupo Bios y arrocera Florhuila.

Su modelo de uso productivo de la tierra y de grandes productores de alimentos fue  mirados con buenos ojos por los gobiernos de Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque, que han impulsado la agroindustria y la inversión privada en la Altillanura

La última gran inversión que se registró fue en el gobierno Duque cuando en el 2019 desembarcó en la región el grupo brasileño Scheffer que adquirió una  hacienda de 7.000 hectáreas dedicadas a la producción de soya y maíz que comercializa en el mercado nacional. Llegaron con la experiencia de producción de algodón a gran escala en Mato Grosso

Tanto la Hacienda San José como la Hacienda Scheffer comparten la misma gerencia general a cargo de Paulo Moreira, ganadero de Rio de Janeiro (Brasil) a pesar de ser predios y empresas independientes. Ambas fincas se unieron para acceder a las eficiencias de grandes ganaderos.

Si bien estos empresarios abrieron un camino que por las señales que el hoy presidente Abelardo de la Espriella dio antes de posesionarse parce será uno de sus prioritarios. Cuenta con un ministro de agricultura Indalecio Dangond quien ha pasado su vida profesional estructurando proyectos agroindustriales con los cual el escenario parecería promisorio.

El ambicioso proyecto en la era del Tigre 

En julio, antes de posesionarse, Abelardo de la Espriella visitó la Orinoquia y dio las primeras señales del proyecto que tenía en mente. Ve en esta región el principal motor de crecimiento económico para el país. Propone transformar los Llanos Orientales en el “Mato Grosso” colombiano, aprovechando sus condiciones geográficas para garantizar la soberanía alimentaria y transformar el campo nacional.

La comparación no es retórica. Mato Grosso pasó de ser un estado pobre y poco desarrollado, a convertirse en la mayor potencia agropecuaria de Brasil: en 2024 exportó US$25.950 millones, principalmente soja, maíz, algodón y carne, y produjo 39,1 millones de toneladas de soja, el 27 % de toda la producción brasileña. Falta ver si lo logra hacer realidad. 

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