Por qué Colombia se quedó sin gas a pesar de sus ricos yacimientos

Por qué Colombia se quedó sin gas a pesar de sus ricos yacimientos

Grandes campos de gas como Cusiana se agotaron sin estar preparados para reemplazarlos. ¿Qué paso? Conversación con el experto Mauricio Gómez

La realidad de hoy es que los pozos de gas de donde se extrajo durante tres décadas este combustible para hogares y para la industria se están secando. Mientras políticos y empresarios discuten de quién es la culpa, las tarifas suben, las plantas térmicas se preparan para un fenómeno del Niño que amenaza con ser peor que el de 1992, y el Gobierno anuncia contratos de importación como si fuera lo más normal del mundo. No lo es. Colombia fue, durante años, de los pocos países del planeta con superávit de gas. Ese privilegio se acabó y nadie parece tener muy claro qué viene después.

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Para entender cómo llegamos hasta acá Juan Manuel Ospina conversó con Mauricio Gómez, ingeniero electricista y uno de los pocos colombianos que ha visto el sistema energético desde adentro: fue nombrado por el entonces presidente Juan Manuel Santos Calderón como experto de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, la CREG, el organismo que desde hace treinta años pone las reglas de un sector que hoy está en el centro de todas las discusiones.

Gómez no habla desde la orilla de la política ni desde la nostalgia. Habla desde los números, desde los pozos que declinan, desde los contratos que se firmaron hace tres décadas y que hoy explican por qué el gas alcanza o no alcanza.

Treinta años después, la Guajira y Cusiana, las dos fuentes que sostuvieron la producción de gas, están llegando al final de su vida útil, y el país descubre que las decisiones de hoy —si es que se toman— solo se van a ver reflejadas dentro de otra década. Ahí está el nudo de esta conversación: qué tan cerca o tan lejos está Colombia de encontrar más gas, qué tan real es el fracking del que tanto se habla, por qué un campo como Sirius, con el tamaño para resolver buena parte del problema, sigue enredado en más de cien consultas previas, y qué significa, en la práctica, que el país tenga que empezar a importar lo que durante años le sobró. Esta es la versión de Mauricio Gómez, contada desde adentro del sistema que él mismo ayudó a regular.

Vea aquí la conversaación completa

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