Una guía internacional puso sus ojos en estas ciudades que ofrecen desde patrimonio y gastronomía hasta arte, música y vida nocturna

Hay viajes que empiezan mucho antes de comprar un tiquete. A veces basta con que una guía internacional ponga los ojos sobre un destino para que el viajero empiece a imaginar sus calles, su comida, sus paisajes y aquello que podría encontrar al llegar.
Para 2026, Lonely Planet volvió a poner a Colombia en el mapa del turismo internacional y destacó cuatro de sus principales ciudades por razones muy diferentes: Cartagena, Medellín, Cali y Bogotá. La selección muestra que el país no tiene un solo tipo de destino, sino ciudades que pueden atraer a viajeros que buscan historia, gastronomía, arte, música o simplemente perderse entre sus calles.
Cartagena, entre murallas, mar y noches de salsa
Cartagena es quizá la ciudad que mejor resume esa mezcla entre patrimonio y vida nocturna. Lonely Planet la incluyó entre sus 25 mejores destinos del mundo para 2026, destacando su centro histórico amurallado, la arquitectura colonial y la energía de barrios como Getsemaní.

Caminar por el Centro, recorrer las plazas y observar los balcones cubiertos de flores puede ser apenas el comienzo. La guía también destaca la gastronomía, los restaurantes instalados en antiguas casonas y las terrazas desde las que se puede ver caer la tarde.
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Cuando oscurece, Cartagena cambia de ritmo. Getsemaní se llena de música y baile, mientras las terrazas, bares y clubes mantienen activa una ciudad que también ha convertido su vida nocturna en uno de sus grandes atractivos.
En el caso de Medellín, el atractivo está en una ciudad que combina clima, gastronomía, arte y transformación urbana.

Lonely Planet destaca lugares como la Comuna 13 y Moravia, donde el arte y diferentes proyectos de renovación urbana se convirtieron en parte de la experiencia turística. También señala la presencia de Fernando Botero en distintos espacios de la ciudad y la posibilidad de pasar del ambiente urbano a la naturaleza mediante el sistema de cable que conduce hacia Parque Arví.
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Para viajeros con pocos días, la capital antioqueña ofrece además una ventaja: buena parte de sus principales experiencias pueden combinarse en recorridos relativamente cortos, desde restaurantes y bares hasta museos, barrios tradicionales y miradores.
Cali, donde el viaje se baila
Hay ciudades que se conocen caminando y otras que se conocen bailando. Cali pertenece a la segunda categoría.
Lonely Planet la presenta como uno de los destinos colombianos para quienes buscan fiesta y salsa. La música atraviesa la ciudad y aparece tanto en los clubes tradicionales como en las escuelas donde los visitantes pueden aprender los pasos antes de lanzarse a la pista.

Pero Cali no se queda únicamente en la rumba. Su arquitectura, gastronomía y oferta cultural completan una experiencia que tiene en la salsa su principal carta de presentación.
Bogotá, entre museos, restaurantes y barrios que no paran
La capital aparece con una propuesta completamente diferente. Bogotá es la ciudad para quienes quieren combinar cultura, historia y gastronomía en un mismo viaje.
La guía destaca el Museo del Oro, con una de las colecciones de orfebrería prehispánica más importantes del continente, y el Museo Botero, que reúne más de 120 obras del artista colombiano, además de piezas de arte moderno e impresionista.
Pero también está la Bogotá que aparece después de los museos. Chapinero, la Zona Rosa y otros sectores reúnen restaurantes, bares y espacios culturales que muestran una capital mucho más cosmopolita.
Cuatro ciudades, cuatro maneras distintas de recorrer Colombia. Cartagena pone la historia frente al Caribe; Medellín mezcla arte y transformación; Cali convierte la música en una forma de conocer la ciudad y Bogotá reúne buena parte de la memoria cultural del país. Esa diversidad es precisamente la que vuelve a Colombia un destino difícil de recorrer en un solo viaje.
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