Es de alta seguridad y estará lista en tres meses, después de más de cuatro años de retraso, sin avanzar lo suficiente con Petro y puede recibir 2.000 reclusos

A unas cuatro horas de Santa Marta, entre caminos del Magdalena y lejos de los centros urbanos, una enorme construcción cambia el paisaje de Sabanas de San Ángel. En un terreno de 22 hectáreas, bloques de concreto, mallas reforzadas y estructuras de seguridad dan forma a la cárcel Renacer, un complejo de máxima seguridad diseñado para 1.974 personas privadas de la libertad. La obra alcanza el 86 % de ejecución física y tendrá celdas individuales y sistemas para bloquear las comunicaciones con el exterior.
La historia de Renacer comenzó con un contrato firmado en 2019 y unas obras que arrancaron en 2021, aunque debían terminar en septiembre de 2022. Desde entonces hubo cambios en los diseños, dificultades ambientales y logísticas, problemas de seguridad, ajustes presupuestales y una parálisis de 14 meses. El proyecto acumula 49 meses de retraso y ahora se espera entregarlo a finales de 2026 o comienzos de 2027. Detrás de sus muros hay una historia de contratos, decisiones y tropiezos que explica por qué la mega cárcel todavía no abre sus puertas.

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Cama, silla y mesa en concreto rústico
Sabanas de San Ángel, está ubicado a 170 kilómetros de Santa Marta. Su población es de 17.856 habitantes, alrededor de 5.000 en la zona urbana. El Gobierno Nacional por medio de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC), entidad adscrita al Ministerio de Justicia, construye la mega cárcel Renacer con capacidad para recluir cerca de unos 2.000 internos. La ejecución financiera de la obra está en un 75%. Esta será la primera mega cárcel que pondrá en funcionamiento el presidente De la Espriella. Renacer fue construida en un terreno de 22 hectáreas, aproximadamente 60.000 metros cuadrados. La prisión cuenta con malla reforzada en los bloques, tecnología de punta avanzada, que restringe el contacto entre los reclusos y bloquea las comunicaciones desde el exterior.
La cárcel de máxima seguridad tiene como objetivo principal aislar presos de alta peligrosidad. Es muy similar en el estilo a las cárceles construidas por Bukele en El Salvador. Este proyecto es fundamental para la estrategia de seguridad planteada por el gobierno nacional para combatir la criminalidad en el país. La prisión cuenta con celdas muy pequeñas, individuales y con cama de concreto, además de una mesa también en concreto, una silla y baño.

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La primera entregada por el presidente De la Espriella, vienen 10 más
Durante la campaña electoral, el hoy presidente Abelardo de la Espriella prometió construir 10 mega cárceles de máxima seguridad, al estilo de las construidas por Naayid Bukele en su país, para la reclusión de los presos de mayor peligrosidad del país, con el fin de prevenir que continúen delinquiendo desde los centros de reclusión. Por ello, el mandatario pidió acelerar la construcción de la cárcel Renacer, que hace parte de su política de seguridad, para que esté lista a finales de 2026. Allí, los reclusos estarán totalmente aislados de los entornos urbanos a diferencia de lo que sucede en otras cárceles de máxima seguridad del país.
La prisión está ubicada a unos 48 kilómetros de distancia desde la cabera municipal de Sabanas de San Ángel, mientras que el sector de Estación Villa en el municipio de Algarrobo está aproximadamente a dos horas de distancia en carro o moto. En un principio el exministro de Justicia Wilson Ruiz había manifestado que la mega cárcel podría albergar unos 3.500 reclusos y sería la de mayor capacidad en esa región del país. Sin embargo, dicha cifra se redujo a un total de 1.974 cupos.

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Más de un año para iniciar las obras, por eso aún falta el 14 por ciento
Durante la administración del expresidente Iván Duque, a través de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelario (USPEC), en ese entonces en cabeza de Ricardo Gaitán, el 26 de diciembre de 2019, se firmó el contrato # 304 por un valor de $183.630,2 millones con el Consorcio Fundación 2020. El acuerdo tenía por objeto la construcción y equipamiento del Establecimiento de Reclusión del Orden Nacional (ERON) en el municipio Sabanas de San Ángel en el Departamento del Magdalena, cuyo propósito inicial seria habilitar un total de 1.500 cupos para personas privadas de la libertad.
Con servicios generales, planta eléctrica, rancho, sanidad, una caldera y planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR). También se firmó, allí mismo, el contrato de interventoría # 325 para un costo total del proyecto de $275.400 millones, con un plazo de ejecución de las obras de 32 meses. El acta de inicio para el comienzo de las obras en la cárcel Renacer fue firmado el 14 de febrero de 2020 por Alfredo Muñoz Rodríguez en calidad de contratista y Ricardo Gaitán Varela como director del USPEC.
A pesar de que el inicio de las obras fue firmado en 2020, estas comenzaron en abril de 2021, con un retraso de aproximadamente un año debido a una serie de ajustes y modificaciones en los diseños, así como a la demora en permisos ambientales y a problemas logísticos. También hubo retrasos en la expedición de las licencias ambientales y otros permisos necesarios para el suministro de agua. A esto se sumaron problemas de orden público en la zona, con amenazas a los trabajadores y dificultades en la vía de acceso al lugar. Además, se presentaron problemas presupuestales que obligaron a adicionar $43.000 millones al contrato inicial para la dotación de la cárcel Renacer.

A causa de estos imprevistos, la Contraloría General emitió un llamado de alerta por los errores en la planeación, los estudios y los diseños requeridos para la ejecución de las obras, entre ellos los relacionados con la red eléctrica externa. Por estas razones, el proyecto acumula un retraso de 49 meses, más de cuatro años frente a la fecha inicial de entrega, prevista para septiembre de 2022. Ahora, se espera que las obras concluyan en diciembre de 2026 o a comienzos de 2027. Durante la administración del expresidente Gustavo Petro, además, el proyecto tuvo una parálisis de 14 meses, entre 2022 y 2023.
El Consorcio Fundación 2020, que tiene en sus manos la construcción de Renacer cambió de nombre debido a una estrategia de identidad institucional, modernización y enfoque de resocialización. Está conformado por las empresas: Construcción Con – Unión ltda con el 50% de la participación, Meyan S.A con 20%, AMR Construcciones S.A.S con 15% y Constructora Amco con el mismo porcentaje.
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