La decisión de desmontar la exposición del Museo Nacional bajo el argumento de combatir el “adoctrinamiento” desata masivas protestas de sectores artísticos y la condena de la comunidad internacional.
BOGOTÁ, Colombia — Una intensa controversia se ha desatado en el ámbito cultural e institucional de Colombia tras la orden del Gobierno nacional de retirar una emblemática exposición de arte LGBTI y feminista que se exhibía en las instalaciones del Museo Nacional de Colombia. La medida fue justificada oficialmente como una acción para evitar presuntos contenidos de “adoctrinamiento” en los espacios dedicados a la memoria e identidad cultural del país.
Protestas masivas en las puertas del museo
La respuesta del sector artístico y social no se hizo esperar. Frente a las escalinatas del Museo Nacional, cientos de manifestantes, artistas, activistas de la comunidad LGBTIQ+ y colectivos feministas se congregaron para expresar su tajante rechazo a lo que consideran un acto de censura e injerencia estatal en la libertad de expresión.
Entre pancartas con lemas como “El arte es resistencia” y “Patrimonio de todxs”, los asistentes exigieron la restitución inmediata de la obra y defendieron la diversidad como un pilar fundamental del patrimonio vivo del país.
“El arte en los espacios públicos debe ser un espejo de la diversidad social, no una herramienta de filtrado ideológico. Desmontar una exhibición por razones ideológicas atenta contra la pluralidad cultural”, manifestaron voceros de los colectivos durante la concentración.
Reacciones internacionales y tensión institucional
El retiro de las obras ha trascendido las fronteras nacionales, generando llamados de atención por parte de organismos de derechos humanos y entes culturales internacionales, quienes han expresado su preocupación frente al precedente que esta medida sienta para la libertad artística y el derecho al acceso cultural en la región.
Mientras el Gobierno insiste en que las instituciones culturales deben velar por una representación neutral y libre de posturas de adoctrinamiento, las manifestaciones se mantienen activas y se prevé que diversos sectores acudan a vías legales y administrativas para solicitar la revisión de la medida y garantizar que los museos nacionales continúen siendo espacios de debate plural, inclusión y memoria colectiva.
(Fotografía de la cobertura: Manifestantes y colectivos sociales protestan frente a las columnas del Museo Nacional luciendo banderas arcoíris y pancartas en defensa de la libertad artística y la inclusión).
