Las obras de Chivor II Norte y Sogamoso Norte estuvieron frenadas por reservas forestales y oposición local que el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, destrabó

Bogotá llevaba más de una década esperando que dos proyectos de transmisión eléctrica volvieran a moverse. Entre montañas, reservas forestales y municipios de Boyacá, Santander y Cundinamarca quedaron a medio camino cientos de torres que hacen parte de las líneas Chivor II Norte y Sogamoso Norte Nueva Esperanza, concebidas para reforzar el suministro de energía de la capital y buena parte de la región central.
El panorama comenzó a despejarse esta semana, después de años de trámites ambientales, discusiones con comunidades y expedientes que permanecían detenidos. El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, dio luz verde a varias de las solicitudes pendientes y puso nuevamente en marcha unos proyectos que, mientras avanzaban lentamente sobre el mapa, se habían convertido en una pieza importante para el futuro energético de Bogotá.

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Revive un proyecto eléctrico que estuvo trabado durante una década
De este modo, se revivieron las líneas de transmisión de los proyectos energéticos de Sogamoso Norte Nueva Esperanza y Chivor II Norte, que conectarán las subestaciones de generación y centros de información eléctrica en el centro y oriente del país, para el suministro de energía para Bogotá y la región. La línea de transmisión Chivor II Norte se encuentra en el área de influencia de la central hidroeléctrica Chivor en Boyacá, que va hasta la Subestación Norte ubicada en el municipio de Sesquilé (Cundinamarca).
La interconexión eléctrica atraviesa municipios de ambos departamentos para lograr la interconexión entre el norte de la sabana y Bogotá. La iniciativa empezó su ejecución en octubre de 2015 por parte del Grupo Energía de Bogotá, a través de filial Enlaza. Por su parte, la línea de transmisión Sogamoso Norte Nueva Esperanza, ubicada en el departamento de Santander, llega a la Subestación Nueva Esperanza que se encuentra en el municipio de Soacha (Cundinamarca), atravesando municipios de Santander, Cundinamarca y Boyacá. Dicha línea busca también fortalecer la capacidad energética de Bogotá.

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Más de una década de ires y venires mientras el proyecto estaba quieto
Este proyecto inició en 2013, también por parte del Grupo Energía de Bogotá, a través de su filial Enlaza. Ambos proyectos son fundamentales para evitar un apagón en la capital del país y la región central, que según expertos es probable en el segundo semestre debido al Fenómeno del Niño. Estuvieron paralizados más de una década debido a trámites de licencias ambientales en áreas de reserva forestales protegidas y también a la oposición de pobladores de los municipios afectados. Los procesos de modificación de licencias ambientales fueron suspendidos por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). El 26 de mayo de 2026 y formalizados en junio de este año.
El motivo fue que el Ministerio de Ambiente no había expedido los conceptos técnicos requeridos para intervenir las zonas forestales protegidas, como la reserva del Río Magdalena y la cuenca alta del Río Bogotá, donde hubo una fuerte oposición de las comunidades y veedurías en municipios como Subachoque, Tabio y Cogua. Allí, los pobladores se mostraron preocupados por el impacto ambiental que tendrían las líneas de alta tensión en los territorios por donde pasan.
Por su parte, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, manifestó que fueron destrabadas y resueltas ocho solicitudes relacionadas con dichos proyectos que tienen como destino final la Subestación Norte. Además, manifestó que de las ocho solicitudes seis ya fueron resueltas en los últimos 30 días.
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Tres meses sin respuesta hasta que “un milagro” las puso a andar
Algunas de las solicitudes llevaban más de tres meses radicadas sin recibir pronunciamiento del Ministerio. Estas corresponden a intervenciones en las líneas de transmisión de Chivor II Norte, definidas bajo el régimen de bajo impacto ambiental y beneficio social, que permite realizar intervenciones puntuales en áreas de reserva forestal sin necesidad de adelantar un trámite de sustracción, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Sobre la decisión, Arjona aseguró: “En la Patria Milagro, decimos y hacemos. Estamos destrabando lo que se necesita para avanzar a través de decisiones energéticas, con rigor técnico y protegiendo el medio ambiente”. La autorización permite intervenir 44 áreas en la Sabana de Bogotá, en zonas de reserva forestal del río Magdalena y en el departamento de Santander, donde se instalarán torres de transmisión para la Subestación de Sogamoso. Además, se indicó que 18 proyectos asociados a estas áreas deberán surtir un proceso de sustracción del área de reserva forestal del río Magdalena.
Las decisiones del ministro Arjona también permiten atender los requerimientos para el proyecto de la línea Sogamoso Norte Nueva Esperanza 500 kv y Chivor II Norte 230 kv. Ya lo dijimos arriba. La primera línea cuenta con un avance de ejecución de 68 % y hacen falta por ejecutar 345 torres, de las 853 estimadas para construir. La segunda línea se encuentra en una fase de ejecución de 81% y faltan 92 torres de transmisión de las 367 que se anunciaron para su instalación.
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