El economista y comentarista de Blu Radio compara los recursos de 1999 con los de 2026 y advierte que el actual desastre exige otro modelo que recupere la economía

Han pasado más de dos semanas desde que un sismo de magnitud 7,4 tumbó edificios, sepultó comercios y dejó, según el último balance de la UNGRD, 331 muertos, 4.439 heridos y 240 desaparecidos en 450 municipios de 15 departamentos. En Pereira, el sector del Bolívar Desnudo y la zona de bares y restaurantes que le daban vida al centro quedaron reducidos a escombros. Un centro bombardeado, dicen quienes todavía caminan por ahí sin saber muy bien para dónde.
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Aurelio Suárez Montoya puede explicar esa herida mejor que casi nadie. Es la voz que millones de colombianos oyen cada mañana en Blu Radio. Nació en Bogotá hace 73 años, pero se corrige apenas se lo preguntan: pereirano de corazón y de vida, dice, desde que trabajaba con la prensa local de Pereira e Ibagué y vivió de cerca este terremoto y también en 1999 el terremoto del Eje Cafetero que dio origen al Forec, del que sabe hablar.
Tras el terremoto, el Gobierno de Abelardo de la Espriella armó el Fondo Milagro y puso a Jaime Uribe al frente de la reconstrucción, con el Forec de 1999 como espejo obligado. Suárez cree que ese espejo engaña: este desastre está disperso en 450 municipios, sin el epicentro único de hace 27 años, y eso pide varias gerencias regionales en vez de una sola, y una apuesta por el empleo, no solo por las paredes, dice.
Detrás de esas cifras hay algo que Suárez se empeña en nombrar: la familia de clase media metida hoy en un apartamento prestado, sin trabajo, sin colegio, mirando cómo se paró la película de su cotidianidad. El país cambió de rostro el 10 de agosto, dice, y ese hogar es la pregunta que debería estar en el centro de cualquier plan de reconstrucción, más allá de las cifras de escombros. Esta es la conversación entre Juan Manuel Ospina y Aurelio Suárez sobre lo que le pasó a Pereira, y sobre lo que todavía puede hacer con lo que le quedó.
Vea aquí la conversación:



